Un informe de la Secretaría de Trabajo basado en datos del Sistema Integrado Previsional Argentino reveló que los sectores con mayor caída del poder adquisitivo son también los que registran más cesantías, lo que desmiente el argumento de la burocracia sindical de que aceptar el techo salarial preserva los puestos de trabajo.
Solo en febrero, los trabajadores bajo convenio colectivo perdieron un 1,7 por ciento real contra la inflación, acumulando una caída anual del 5,9 por ciento. Los gremios más afectados son Comercio, con 1,2 millones de asalariados y una pérdida anual del 6,7 por ciento; Construcción, con un desplome del 12,4 por ciento; Textil, con una caída del 12,3 por ciento; e Indumentaria y Gastronómicos, con un retroceso del 9,5 por ciento. Camioneros, referente del sector privado en las paritarias y con peso en la CGT, también se encuentra entre los perjudicados por una conducción subordinada a la orientación del gobierno.
La burocracia cegetista justificó el acatamiento del techo salarial impuesto por el gobierno de Javier Milei con el argumento de evitar despidos. Sin embargo, los datos oficiales muestran que Comercio, Construcción y Textil figuran entre los sectores con mayor pérdida de empleo formal. La dirigencia sindical entregó las paritarias sin obtener nada a cambio, salvo la preservación de sus propios privilegios de casta.
Pocos gremios lograron ganarle a la inflación, generalmente vinculados a sectores con ganancias extraordinarias y beneficios fiscales del propio gobierno, como el caso de los aceiteros.
La orientación derrotista de la burocracia contrasta con las luchas que sí obtuvieron resultados. Los trabajadores del Hospital Garrahan conquistaron un aumento del 61 por ciento. Los docentes universitarios de todo el país pelean por la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario. En las provincias, la docencia enfrenta paritarias a la baja en Santa Cruz, Neuquén, Catamarca, Córdoba y Buenos Aires, donde las conducciones burocráticas de la Celeste, Uepc provincial o Aten contienen los reclamos mientras las bases las desbordan con asambleas masivas y huelgas. El Sutna, en Fate, enfrenta casi mil despidos con un alto nivel de organización heredado de importantes conquistas salariales.
Estos procesos demuestran que existen reservas de lucha y condiciones para pelear por el salario y los puestos de trabajo. La orientación entreguista de la dirigencia sindical condena a los trabajadores a salarios de hambre, despidos y ajuste. El camino es desenvolver las luchas en curso hasta la victoria y abrir paso a los reclamos obreros con la organización desde las bases y la huelga general como método.










