El piloto argentino Franco Colapinto encara la temporada 2026 de Fórmula 1 con la ilusión de estrenar su casillero de puntos al volante del Alpine, respaldado por una notable mejoría del monoplaza, su propia maduración deportiva y los profundos cambios reglamentarios que nivelan el campo de juego.
Alpine dejó atrás los deficitarios motores Renault y ahora equipa potentes unidades Mercedes-Benz hasta 2030. El nuevo monoplaza presenta 30 kilos menos de peso, alerones móviles con menor resistencia aerodinámica y una incidencia eléctrica mucho mayor (350 kW, igualando a la combustión). El diseño aerodinámico experimental, con alerón trasero colapsable, promete un salto de rendimiento.
Colapinto, de 22 años, ya no es el piloto bisagra de 2025. Completó una pretemporada con más de 200 vueltas, conoce todos los circuitos y consolidó su vínculo con Pierre Gasly y el jefe Flavio Briatore. Ya no está en adaptación: su rol en Enstone es protagónico y se espera que luche por el top ten.
La F1 estrenó reglamento técnico: se eliminó el efecto suelo y el MGU-H, se triplicó la potencia del MGU-K (350 kW) y el DRS fue reemplazado por un modo Overtake basado en gestión de energía. Los monoplazas son más chicos (200 mm menos de distancia entre ejes) y livianos. Estos cambios ponen a todos los equipos en un punto de partida más equitativo, una oportunidad para Alpine.










