La primera jornada de audiencia pública por la reforma de la Ley de Glaciares, impulsada por el gobierno de Javier Milei a pedido de las mineras, se desarrolló este miércoles con un fuerte operativo de seguridad que incluyó entre cinco y siete retenes de Gendarmería en las inmediaciones del Congreso, obstaculizando el ingreso de expositores, vecinos y trabajadores. Mientras más de 100.000 inscriptos quedaron fuera del debate, la sala del Anexo C tuvo numerosas sillas vacías, expositores que no pudieron ingresar y la transmisión oficial fue cortada de forma sorpresiva antes de que terminaran las exposiciones.
La audiencia, convocada con media sanción del Senado ya asegurada, fue un «fraude clarificador», según denunciaron numerosos asambleístas, científicos, abogados y figuras como Adolfo Pérez Esquivel. Los pocos expositores que lograron hablar enfrentaron interrupciones por parte de un bloque de diputados de LLA, entre ellos la racista confesa Karen Reichardt, la defensora del genocidio en Gaza Sabrina Ajmechet, Sergio «Tronco» Figliuolo y César Treffinger, conocido por haber hecho campaña contra la megaminería en 2021. Paralelamente, en la calle Riobamba se realizó una «contra-audiencia» con los miles de excluidos, mientras la UOCRA, liderada por Gerardo Martínez, se manifestó en apoyo a la reforma.
El peronismo también fue señalado por su colaboración: gobernadores y senadores peronistas votaron la Ley Bases y el RIGI, y en provincias como Chubut, Mendoza y Jujuy apoyaron la minería a cielo abierto. El diputado Leo Grosso (Unión por la Patria) defendió la megaminería «en el resto del territorio» donde no haya glaciares, línea similar a la de Cristina Fernández, quien vetó la Ley de Glaciares y se fotografió con jerarcas de Barrick Gold. El único bloque que rechazó la reforma fue el Frente de Izquierda-Unidad.
La audiencia evidenció la subordinación de todos los bloques capitalistas al lobby minero y financiero, en línea con la disputa imperialista por minerales estratégicos. Ante el fraude, los sectores movilizados plantean rechazar la reforma, impulsar la movilización independiente y la nacionalización de los bienes comunes bajo control de los trabajadores, con derecho de veto de las comunidades frente a los emprendimientos extractivos. El debate en Diputados continuará en los próximos días.










