El papa León XIV visitará el próximo lunes 9 de noviembre el Cottolengo Don Orione, ubicado en Claypole, partido de Almirante Brown. La institución, que este año cumple 90 años, brinda atención permanente y espacios de desarrollo para personas con discapacidad.
En la actualidad, unas 410 personas residen en el establecimiento, donde trabajan alrededor de 400 empleados. La visita del Pontífice se producirá en un contexto marcado por el debate sobre las políticas destinadas al sector de la discapacidad en Argentina.
El padre Aníbal Quevedo, sacerdote de la obra Don Orione y consejero provincial de los Cottolengos de Argentina, Uruguay y Paraguay, explicó que la institución funciona como hogar permanente para personas con discapacidad y centro de día. Según señaló, la misión de la obra es brindar calidad de vida y acompañar a cada residente de acuerdo con sus necesidades, intereses y posibilidades.
“El Cottolengo busca que las personas con discapacidad puedan ser felices”, sostuvo Quevedo, quien remarcó que el objetivo actual va más allá de cubrir necesidades básicas. El trabajo cotidiano contempla conocer a cada residente, sus gustos, deseos e intereses para ofrecer una atención personalizada.
Actividades y vida cotidiana
Durante la jornada, los residentes participan de diferentes talleres y propuestas. Entre ellas se encuentran cocina, baile, reciclaje, jardinería, cerámica e información y actualidad, además de caminatas y celebraciones religiosas.
En el taller de información y actualidad que coordina Quevedo, los participantes llevan temas que escucharon en los medios y luego los analizan y debaten. Las conversaciones abarcan cuestiones de actualidad, economía y otros asuntos de interés para los residentes.
El sacerdote destacó que estas actividades forman parte de una concepción que considera a las personas con discapacidad como protagonistas de sus propias historias y proyectos.
El sostenimiento de la institución
El Cottolengo se financia principalmente mediante programas de salud vinculados a las obras sociales de sus residentes. Entre ellas se encuentran PAMI e Incluir Salud, además de algunos casos correspondientes a obras sociales provinciales.
A estos recursos se suman donaciones y campañas de recaudación destinadas a cubrir necesidades específicas de la institución. Entre los elementos que deben adquirir se encuentran equipamientos y materiales necesarios para el funcionamiento cotidiano.
Quevedo explicó que, al tratarse de una organización sin fines de lucro, los recursos que quedan disponibles son reinvertidos en la propia institución.
La situación de la discapacidad
El sacerdote también se refirió a las dificultades que atraviesa actualmente el sistema de atención a personas con discapacidad. Consideró que la situación es compleja para las instituciones, las familias y los propios beneficiarios.
En ese sentido, mencionó la aplicación de la Ley 24.901, que establece un sistema de prestaciones básicas para personas con discapacidad, y planteó la importancia del nomenclador que determina los valores de las diferentes prestaciones.
Según explicó, las demoras en los pagos y la reducción de algunas prestaciones obligan a las instituciones a afrontar mayores gastos para sostener la atención. Indicó que durante marzo y el período de Semana Santa atravesaron uno de los momentos más complicados por los atrasos en los pagos, aunque señaló que posteriormente la situación registró cierta mejora.
Quevedo remarcó además que las personas que viven en el Cottolengo no pueden ser consideradas únicamente desde el punto de vista de sus tratamientos o necesidades médicas. “Son personas”, afirmó, al destacar que cada residente tiene una historia, sueños e intereses propios.
La visita del Papa
La llegada de León XIV al Cottolengo Don Orione se dará en medio de este escenario. Para Quevedo, la presencia del Pontífice también puede servir para poner en discusión la manera en que la sociedad aborda la discapacidad.
“Su visita nos va a interpelar respecto a qué está haciendo cada uno frente a la discapacidad”, expresó el sacerdote.
El Cottolengo Don Orione fue inaugurado el 21 de mayo de 1936 y desde entonces mantiene su tarea de acompañamiento a personas con discapacidad. La visita papal se desarrollará así en una institución con nueve décadas de trayectoria y en un momento en que las condiciones de atención y financiamiento del sector forman parte del debate público.










