La facturación de los comercios minoristas pymes disminuyó un 1,4% interanual a precios constantes durante el Día de la Madre 2026, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Pese a que casi nueve de cada diez negocios ofrecieron descuentos y promociones para atraer clientes, el consumo volvió a mostrar señales de debilidad.
El informe indicó que el 88,9% de los comercios consultados recurrió a estrategias promocionales, como cuotas sin interés, rebajas de hasta el 20% y beneficios bancarios. Sin embargo, estas herramientas no alcanzaron para revertir la tendencia de compras cautelosas, condicionadas por los presupuestos familiares ajustados.
El ticket promedio se ubicó en $63.197 a precios corrientes, aunque los consumidores priorizaron productos de menor valor antes que adquisiciones de mayor costo. Con el resultado de este año, las ventas por la celebración acumulan cinco períodos consecutivos de caída desde 2022.
Cuatro de los seis rubros registraron bajas
El relevamiento de CAME mostró resultados dispares entre los sectores comerciales. Cuatro de las seis categorías analizadas registraron variaciones negativas, mientras que las dos restantes tuvieron leves mejoras.
La mayor caída correspondió a electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video, con un retroceso del 3,6%. Le siguieron cosméticos y perfumería, y equipos periféricos, accesorios y celulares, ambos con una baja del 3,2%. Por su parte, calzado y marroquinería disminuyó un 2,2%.
En contraste, librería encabezó los resultados positivos, con un crecimiento del 3,4%, favorecida por la posibilidad de ofrecer regalos más económicos. Indumentaria también mostró una variación favorable, aunque marginal, del 0,1%, impulsada por promociones como los esquemas 2×1 y 3×2.
La mayoría vendió lo esperado, pero sin mejorar las previsiones
En cuanto al desempeño comercial, el 51,3% de los negocios señaló que las ventas estuvieron dentro de sus expectativas. No obstante, el 32,5% aseguró que los resultados quedaron por debajo de lo previsto: el 29,4% calificó la jornada como peor de lo esperado y el 3,1% como mucho peor.
En el otro extremo, el 16,2% de los comerciantes afirmó haber superado sus estimaciones iniciales.
La incidencia de la fecha en la facturación mensual también fue moderada. El 39,9% de los consultados consideró que el Día de la Madre tuvo un impacto limitado, mientras que el 31,7% sostuvo que contribuyó a las ventas, pero no modificó el panorama general. Además, el 19,3% afirmó que la celebración no generó efectos en su actividad y apenas el 9% la definió como una fecha clave para impulsar los ingresos del mes.
Diferencias en el gasto según el rubro
El monto promedio por compra presentó diferencias significativas entre los sectores relevados. Cosméticos y perfumería registró el ticket más alto, con $88.000, seguido por electrodomésticos y artículos para el hogar, con $72.581, y calzado y marroquinería, con $67.332.
Por debajo del promedio general se ubicaron equipos periféricos, accesorios y celulares, con $60.089; indumentaria, con $55.416; y librería, con $37.638, el menor importe registrado.
En electrodomésticos, los consumidores se inclinaron por aparatos pequeños y productos de menor precio. Aunque los canales digitales mostraron mayor dinamismo, los comerciantes advirtieron que los costos financieros y las bonificaciones redujeron sus márgenes de rentabilidad.
Cosméticos y perfumería, pese a tener el ticket más elevado, estuvo condicionado por las lluvias registradas en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en el interior del país, que afectaron la circulación de clientes por los locales durante los días previos a la celebración.
En el segmento tecnológico, la renovación de celulares se postergó y la demanda se concentró en accesorios más económicos, como auriculares, fundas y relojes inteligentes. La competencia de productos importados también representó una dificultad para los comercios tradicionales.
Por su parte, calzado y marroquinería dependió de la financiación en cuotas y los descuentos para sostener las ventas, con una mayor demanda de calzado de uso cotidiano y artículos pequeños de marroquinería.
En indumentaria, las promociones permitieron mantener la actividad prácticamente estable, aunque con un costo para la rentabilidad de los negocios. En librería, el crecimiento se apoyó en su posicionamiento como alternativa accesible para regalar, con demanda de títulos de cocina y desarrollo personal y el aporte de ferias del libro en algunas localidades.
Una tendencia negativa que se mantiene desde 2022
La serie histórica elaborada por CAME refleja que las ventas minoristas por el Día de la Madre no consiguen recuperarse desde hace cinco años. En 2022, la caída fue del 4,7%; en 2023, del 3,2%; y en 2024, del 0,9%. En 2025, el retroceso se profundizó hasta el 3,5%, mientras que este año volvió a registrarse una baja del 1,4%.
El indicador mide la facturación real de los comercios minoristas pymes en locales físicos y no incluye las operaciones realizadas a través de plataformas de comercio electrónico independientes. Esta distinción resulta relevante ante el avance de las ventas digitales y la competencia que representan para los negocios de cercanía.
Aunque las promociones permitieron sostener parte de la actividad, los resultados del Día de la Madre volvieron a reflejar las dificultades del comercio minorista pyme para recuperar el consumo. La preferencia por productos económicos y la cautela de los compradores marcaron una jornada que, en términos generales, quedó por debajo de las expectativas del sector.










