Laboratorio para el ajuste y la represión

Carlos Heller Político - Economísta

Por Carlos Heller

La aprobación de la reforma de la constitución de Jujuy (que contiene un fuerte recorte de derechos, entre ellos el de la protesta social) dio rienda suelta a la salvaje represión de una multitud integrada por una parte importante de la población, incluyendo, entre otras agrupaciones, a organizaciones sociales, pueblos originarios y docentes que se oponen al nuevo texto.
La tergiversación de los hechos por parte de ciertos medios de comunicación masivos no alcanzó para ocultar la realidad. A los rechazos del ámbito local se sumaron los de organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que a través de su representante regional envió una carta al gobernador Morales. En ella, los organismos internacionales hacen mención a las “detenciones y judicialización de manifestantes, de líderes de comunidades indígenas”, Solicitan también una reunión para conversar sobre el impacto que la nueva constitución puede tener en el ejercicio de los Derechos Humanos. También expresaron su preocupación Amnistía Internacional y Human Rights Watch, que sostuvo que “la reforma constitucional incluye limitaciones excesivas a la protesta que contradicen estándares internacionales de Derechos Humanos”.
No resulta casual que esta situación se desate en la previa de las PASO, justo cuando los/as precandidatos de Juntos por el Cambio se pelean para ver quién promete más mano dura. Jujuy anticipa el futuro de la Argentina en caso de que se produjera un retorno de JxC al gobierno de la Nación. Es un laboratorio de prueba de qué harían (todo el tiempo lo están diciendo) y cómo lo harían en todo el país.
Lo que ocurre en esa provincia es la demostración más concreta de a qué me refiero cuando hablo de los dos modelos antagónicos que están en juego a nivel nacional.



Datos de la economía
Por eso resulta de gran importancia que Unión por la Patria tenga una lista de unidad, con Sergio Massa como candidato a presidente y Agustín Rossi, para la vicepresidencia.
Todo este tiempo he venido sosteniendo que lo deseable era que pudiéramos conformar una lista de unidad y avanzar en la definición del programa. Más allá de las normales tensiones que se observaron entre las distintas fuerzas, la resolución alcanzada constituye toda una muestra de fortaleza de nuestro espacio, lo cual permite avizorar un futuro alentador para todos los argentinos. En medio de la represión en Jujuy y el cierre de listas, pasó poco menos que inadvertido el proceso de llenado del primer tramo del Gasoducto Néstor Kirchner, que permitirá transportar gas desde la localidad neuquina de Tratayén hasta Salliqueló. Esta obra significará un ahorro de subsidios al obtenerse el gas mucho más barato. A ello se sumará el ahorro por la reducción de importaciones, que será de aproximadamente U$S 2.000 millones este año y U$S 4.200 millones el próximo. La Agencia Internacional de Energía (de EE. UU.) estima que la Argentina podrá más que duplicar su producción de petróleo hacia 2028, teniendo en cuenta el desarrollo de la infraestructura de transporte en marcha y las condiciones de desarrollo de la formación no convencional de Vaca Muerta.

En las antípodas del ajuste
El gasoducto es un buen ejemplo de las políticas públicas con mirada estratégica que se necesitan para aliviar el cuello de botella que conlleva la escasez de divisas, que está impactando con particular fuerza este año, en el marco de la inédita sequía. Esa mirada debe estar en consonancia con un manejo soberano de los recursos naturales, con el cuidado del ambiente, los derechos territoriales y sus poblaciones. En un plano más coyuntural, según el Indec, durante el primer trimestre la economía creció un 1,3% interanual y los datos laborales acompañaron esta dinámica. La tasa de desocupación fue del 6,9% en idéntico período, un valor históricamente bajo, comparado con igual lapso de años anteriores. Este desempeño se combina con la máxima tasa de actividad (48%), lo que indica que la caída que se viene registrando en la desocupación no está asociada a un “efecto desaliento»” Está en consonancia con los datos del consumo en supermercados y autoservicios mayoristas, que en abril creció un 4% real interanual, y en el caso de los centros de compras un 15,4%.
Estos números no son fruto de la casualidad sino de un conjunto de políticas activas, que están en las antípodas del modelo de ajuste y del Estado canchero que los sectores más concentrados del país están tratando de reinstalar.