La pobreza y la paz internacional encabezan las expectativas de los argentinos frente a la visita del papa León XIV, de acuerdo con un relevamiento del Observatorio de las Creencias en Argentina (OCreAR), perteneciente a la Universidad de Buenos Aires (UBA). El estudio señala que el 43,2% considera que el Pontífice debería priorizar la agenda social y humanitaria, mientras que la valoración sobre la importancia de su visita presenta opiniones divididas.
El informe, elaborado por el Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina y difundido por la Agencia Noticias Argentinas, indica que el 49,3% de los consultados considera que la visita es muy o algo importante. En cambio, el 50,7% le asigna poca o ninguna relevancia.
Las opiniones varían según la edad, el género y el lugar de residencia. Entre las personas de 50 años o más, el 58,3% valora positivamente la visita, mientras que entre los jóvenes de 16 a 29 años esa proporción desciende al 39,8%. Por género, la consideran importante el 53,7% de las mujeres y el 44,5% de los varones.
Las diferencias territoriales son aún más pronunciadas. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el 35,5% destaca la importancia de la visita, frente al 56,2% registrado en el resto del país.
Para Juan Cruz Esquivel, director del Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina, estos resultados reflejan que la figura del Papa mantiene una valoración favorable en el espacio público, aunque eso no necesariamente se traduce en un mayor acercamiento a la religión o en un incremento de las búsquedas espirituales.
Diferencias en las expectativas religiosas
La posibilidad de que la visita impulse un acercamiento a la religión o la espiritualidad también presenta diferencias generacionales y de género. Entre los jóvenes de 16 a 29 años, el 27,6% considera que ese acercamiento podría ser mucho o bastante significativo. La proporción aumenta al 39% entre las personas de 30 a 49 años y llega al 38,4% en el grupo de 50 años o más.
Por género, el 42,2% de las mujeres espera que la visita favorezca un mayor vínculo religioso o espiritual, frente al 28% de los varones. En cuanto a la distribución territorial, esa expectativa alcanza al 22,1% de los habitantes del AMBA y al 42,1% de quienes viven en el resto del país.
La pobreza, por encima de las cuestiones internas de la Iglesia
Al consultar sobre los temas que debería priorizar León XIV durante su pontificado, la pobreza ocupa el primer lugar, con el 43,2% de las respuestas. En segundo término aparece la paz internacional, con el 20,6%. Entre ambas problemáticas concentran el 63,8% de las preferencias.
Más atrás se ubican la transparencia de la Iglesia, con el 9,7%; las migraciones, con el 6,9%; y el medio ambiente, con el 5,1%. Las cuestiones doctrinales reúnen el 4,6%, mientras que los abusos sexuales representan el 4,2% y la familia, el 2,9%. La inteligencia artificial y el diálogo interreligioso registran el 1,7% y el 1%, respectivamente.
La preocupación por la pobreza se acentúa entre los jóvenes, donde alcanza el 49,2%. También sobresale entre las personas con menor nivel educativo, con el 45%, y entre los residentes del AMBA, con el 50,9%.
El estudio identifica así una particularidad: los jóvenes son el grupo que menos importancia le atribuye a la visita papal y el que menos espera que esta lo acerque a la religión, pero al mismo tiempo son quienes más reclaman que el Pontífice centre su atención en la pobreza.
La paz internacional, otra de las prioridades
La paz internacional ocupa el segundo lugar entre las preocupaciones relevadas, aunque su importancia crece entre los grupos de mayor edad. Este tema fue señalado por el 12% de los jóvenes de 16 a 29 años, por el 24,8% de las personas de 30 a 49 años y por el 23,6% de quienes tienen 50 años o más.
Marcos Carbonelli, director del Observatorio de las Creencias en Argentina, sostuvo que los resultados muestran que las expectativas sociales están centradas en la capacidad de León XIV para intervenir frente a los principales desafíos sociales y globales. En ese sentido, remarcó que la pobreza y la paz aparecen como las demandas centrales hacia el nuevo pontificado, por encima de los debates doctrinales y de los asuntos internos de la Iglesia.










