La Organización Meteorológica Mundial, que forma parte de la Organización de las Naciones Unidas, advirtió que este año podría darse por tercer año consecutivo el fenómeno climático de La Niña, algo que no pasa desde 1950 y sería la primera vez que ocurra en este siglo.
Esto puede llegar a generar sequías, bajantes en ríos y un aumento significativo de incendios forestales, tal como sucedió el verano pasado.
La provincia no está excenta a esta situación. En esa línea, el ingeniero agrónomo Pablo Fontanini, de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, precisó: “La Niña se caracteriza por generar habitualmente una menor precipitación: tomando registros históricos, se da una importante disminución en la precipitación de América, sobre todo en un sector que va del centro sur de Brasil al sur de Buenos Aires. Esto ocurre entre noviembre y marzo, y en este período, el trimestre de mayor relevancia suele ser noviembre, diciembre y enero. En contrapartida, en Australia se ve un incremento de precipitación”.
Con respecto a la humedad de suelos, que suele verse afectada por la sequía, indicó: “En realidad es bastante dinámico y por ahí se producen, y hay que decirlo, precipitaciones muy intensas que generan una recarga importante del perfil”. “Se está empezando a ver el impacto de este déficit hídrico, al igual que en la colza o la carinata, que estén un poco más avanzados, ya que se siembran antes que el trigo”, concluyó.









