La NASA desarrolla tecnología para buscar hielo y agua en la Luna

En el marco de los proyectos de exploración espacial y futuras misiones tripuladas, la NASA avanza en el desarrollo de tecnologías que permitan la permanencia humana en la Luna en los próximos años.

Uno de los principales desafíos para concretar ese objetivo es la búsqueda de agua congelada, un recurso considerado esencial para la vida y para el sostenimiento de futuras bases espaciales. Por ese motivo, científicos e ingenieros trabajan en dispositivos capaces de detectar hielo en la superficie lunar y también en otros cuerpos celestes, como Marte.



En esta oportunidad, la agencia espacial presentó un innovador sistema diseñado específicamente para localizar depósitos de hielo en la Luna, una herramienta que podría convertirse en clave para futuras expediciones y para el abastecimiento de agua, oxígeno e incluso combustible en misiones espaciales de larga duración.

La NASA continúa avanzando en sus planes para establecer una presencia humana permanente en la Luna y, en ese marco, desarrolla junto a agencias espaciales internacionales nuevas tecnologías destinadas a detectar hielo bajo la superficie lunar.

La iniciativa forma parte de la misión de Exploración Polar Lunar (LUPEX), liderada por la JAXA y la ISRO. Para este proyecto, la NASA aportó el Sistema de Espectrómetro de Neutrones (NSS), un instrumento diseñado para localizar agua congelada debajo del suelo lunar.

El dispositivo será instalado en el rover de la misión LUPEX, cuyo arribo a la Luna está previsto para después de 2028. El objetivo principal será estudiar la región del Polo Sur lunar, considerada estratégica para futuras misiones tripuladas debido a la posible existencia de reservas de hielo.

El agua es considerada un recurso fundamental para la exploración espacial, ya que podría utilizarse para producir aire respirable, combustible y otros elementos esenciales para la permanencia de astronautas en la Luna. Por ese motivo, uno de los principales desafíos científicos actuales es identificar depósitos accesibles y en cantidades suficientes.

Según explicó Rick Elphic, todavía existen importantes interrogantes sobre la distribución del hielo lunar. “La única manera de comprender dónde y cuánto hielo existe es explorando la superficie a diferentes escalas”, señaló el investigador del Centro Ames de la NASA, en California.

El sistema NSS permite detectar hidrógeno —componente esencial del agua— mediante el análisis de neutrones presentes en el regolito lunar, la capa de polvo y rocas que cubre la superficie del satélite. El instrumento utiliza tubos con helio 3, un gas altamente sensible a los neutrones, capaz de identificar posibles depósitos de hielo hasta 90 centímetros de profundidad.

La NASA ya probó versiones anteriores de esta tecnología en distintas misiones. Uno de los instrumentos fue enviado en 2024 a bordo del módulo Peregrine de la empresa Astrobotic, aunque la misión no logró aterrizar en la Luna. A pesar de ello, el dispositivo pudo funcionar durante varios días y recopilar información valiosa para futuras expediciones.

En los próximos años, otros instrumentos NSS formarán parte de las misiones VIPER y MoonRanger, impulsadas por la NASA y distintas instituciones científicas, con el objetivo de seguir investigando la presencia de agua en la superficie lunar.

Los estudios sobre hielo lunar representan uno de los pasos más importantes para concretar futuras bases habitadas fuera de la Tierra y avanzar en la exploración humana del espacio profundo.