El precio de los combustibles registra importantes variaciones a lo largo del país, con diferencias que alcanzan los $523 por litro en el caso de la nafta súper. Los valores están condicionados por distintos factores, entre ellos la carga impositiva, los costos de transporte y distribución, las tasas municipales y los regímenes fiscales vigentes en determinadas regiones.
De acuerdo con un relevamiento realizado a partir de los precios medianos de junio publicados por la Secretaría de Energía, Misiones se ubicó entre las jurisdicciones con los valores más elevados, mientras que Tierra del Fuego presentó algunos de los precios más bajos.
La distancia entre ambos extremos ronda los 4.000 kilómetros, aunque la diferencia en el precio final no está vinculada exclusivamente con los costos logísticos. También tienen incidencia los impuestos nacionales y provinciales, las tasas municipales y las características del sistema de distribución de combustibles.
A estos factores se suma el régimen impositivo diferencial aplicado en la Patagonia, que beneficia a provincias como Tierra del Fuego y contribuye a mantener valores inferiores respecto de otras jurisdicciones.
Entre Ríos, entre las provincias más caras
Entre Ríos quedó ubicada entre las jurisdicciones con los precios más elevados de nafta súper, en un escenario donde el costo de cargar combustible puede variar considerablemente según la provincia.
La disparidad de precios refleja la combinación de diferentes estructuras tributarias, costos operativos y condiciones fiscales que impactan directamente sobre el valor que pagan los consumidores en los surtidores.
De esta manera, el precio de un mismo combustible puede presentar una diferencia significativa entre dos puntos del país, aun cuando se trate del mismo producto y de una misma cadena de comercialización.










