La mujer presenta signo de defensa

La pareja antes de la tragedia.

Los médicos forenses confirmaron que el empresario Jorge Neuss asesinó el sábado en el country Martindale de Pilar a su esposa Silvia Saravia de un único disparo en la cabeza luego de un forcejeo que dejó signos de defensa en la mujer y un roce de bala en una mano del propio femicida, informaron hoy fuentes de la investigación.
Así se desprende de los primeros resultados de las autopsias realizadas esta madrugada en la morgue que funciona en el Hospital de San Fernando y de acuerdo a lo que los peritos le adelantaron a la fiscal de la causa, María José Basiglio, todo indica que se trató de un femicidio seguido de suicidio.
«Está prácticamente descartada la hipótesis de un pacto suicida. Las autopsias y lo que se vio en la escena nos hacen pensar en que Neuss sorprendió a su mujer cuando ella fue al baño, luchó, la dominó tomándola del cabello, la asesinó y luego se disparó en la cabeza», confió a Télam una fuente judicial.
Según publicó la agencia de noticias Télam, Saravia fue asesinada de un único disparo en la cabeza, que ingresó por detrás de su oreja derecha, salió por detrás de la oreja izquierda y volvió a ingresar al cuerpo por el hombro. La bala le fue extraída del brazo. Tenía hematomas y signos de defensa en las manos y los antebrazos.
El empresario, en tanto, se disparó en la sien derecha en el vestidor-antesala del baño en suite, de frente a su mujer, a la que ya había asesinado. La trayectoria del disparo fue de derecha a izquierda y con una inclinación de arriba hacia abajo. En la autopsia los médicos forenses también detectaron que, al dispararle a su esposa, Neuss se autolesionó con ese mismo disparo en su mano izquierda, en la región del dedo pulgar, lo que hace presumir que la tenía tomada del cabello cuando forcejeaba, le apoyó el arma y gatilló.
Los investigadores deducen, a partir del informe de la autopsia y de otros datos contextuales, que Neuss irrumpió en el baño y allí dentro sorprendió a Saravia. Luego, la dominó tomándola del cabello, le apoyó el arma y disparó.
El revólver calibre.357 Magnum quedó tirado a los pies de Neuss; de las seis balas que carga, dos quedaron percutadas en el tambor.