Un trágico recordatorio de las consecuencias del conflicto entre humanos y animales, este elefante enfurecido lucha por su vida después de ser atropellado por un tren que transportaba manganeso a través del Parque Nacional Lopé, en Gabón (oficialmente, República Gabonesa). Los funcionarios del parque evaluaron que el elefante estaba gravemente herido como para salvarlo y decidieron sacrificarlo. Después de matarlo, el director del parque distribuyó la carne a la población local. Con esta imagen, el fotógrafo holandés Jasper Doest obtuvo el premio “Fotógrafo ambiental del año”, organizado por la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco, que entrega premios de hasta 5.000 dólares en efectivo, con el doble propósito de celebrar la increíble belleza de nuestro planeta y resaltar los desafíos ambientales que enfrentamos. En la edición 2023, participaron más de 10.000 fotógrafos de todo el mundo.