La foto del día

Un anciano arroja humo sobre los puestos de los comerciantes en un bazar de la ciudad de Kandahar, Afganistán. El gesto está destinado a traer buena suerte a los comerciantes cuyas fortunas se han desplomado desde que las sanciones a los talibanes y la congelación de los activos del banco central afgano restringieron severamente el comercio. Kandahar, a 500 kilómetros al sur de Kabul, es la segunda ciudad del país y el lugar de nacimiento de los talibanes. También donde se cumple de forma más estricta la ley islámica y las mujeres tienen prohibido estudiar. Si los 3 millones de niñas que conforman el actual grupo de edad de ese tramo educativo pudieran completar su educación y participar en el mercado laboral, aportarían 5.400 millones de dólares a la economía afgana, asegura un informe de Unicef.