Los parisinos votaron este domingo sobre si eliminar de las calles de la capital los monopatines eléctricos o trottinettes, como se conocen en Francia. París fue pionera cuando introdujo estos vehículos económicos en 2018, ya que las autoridades de la ciudad buscaban promover formas de transporte urbano no contaminantes. Pero a medida que los monopatines de dos ruedas crecieron en popularidad, especialmente entre los jóvenes, también lo hizo la cantidad de accidentes: en 2022, tres personas murieron y 459 resultaron heridas en accidentes de trottinettes en París, donde operan tres empresas de alquiler con más de 15.000 de ellos en circulación. Sus detractores argumentan que los usuarios no respetan las reglas de tránsito y de velocidad, e incumplen la prohibición de andar por las veredas. Los monopatines también se estacionan al azar y muchos son arrojados al río Sena, en actos de vandalismo frecuentes.









