Romain Thiery encontró por casualidad un piano abandonado en un castillo a principios del año 2009. Desde entonces, el fotógrafo francés, que es también un apasionado pianista, ha viajado por varios continentes en busca de pianos olvidados, dándoles una nueva vida a través de sus imágenes. Hasta el momento, ha capturado 194 pianos en países de todo el mundo, tan remotos como la zona de exclusión de Chernobyl en Ucrania, para su serie en curso “Requiem Pour Pianos”. Primero buscó pianos a través de Google Earth, centrándose en mansiones venidas a menos, hoteles abandonados y antiguos teatros. Ahora, la gente lo contacta por las redes para pasarle información sobre algún sitio donde es probable que haya quedado un piano solitario. Sus imágenes, que no están escenificadas, muestran el poder de la música y el embrujo de este instrumento maravilloso, incluso en un entorno de desolación y silencio.









