La foto del día

Hace 20 días, dos poderosos terremotos sacudieron el sur de Turquía y el norte de Siria, los más mortíferos del siglo XXI. El número de muertos ha superado los 46.000 y docenas de pueblos se han reducido a escombros. En la primera semana ya no había lugar para los muertos en los cementerios de las zonas más afectadas, mientras cientos de miles de personas dormían al aire libre, en condiciones bajo cero. Bebés, adolescentes y, en ocasiones, familias enteras fueron sacadas con vida de los escombros, entre los aplausos de la gente y las lágrimas de los familiares. Algunos sobrevivieron hasta 11 días enterrados bajo los restos de los edificios que colapsaron. Sin embargo, para los rescatistas será difícil olvidar esas débiles voces que podían distinguir debajo de los escombros. Luego, lentamente, el silencio cayó sobre las pilas de cemento y ladrillos que alguna vez fueron casas y ahora son tumbas.