Un detalle de color suaviza el estricto burka que luce la mujer mientras camina el brazo de su pareja por la distinguida Regent Street, en el corazón de Londres. Algunos demógrafos anuncian que la población musulmana de Europa superará los 40 millones para el año 2035. Los partidos ultra derechistas denuncian que las mayores tasas de fertilidad entre las musulmanas, y el hecho de que la población es más joven (los menores de 30 años representan el 50% de los musulmanes) acabarán generando “la islamización de Europa”. A excepción de Francia y Bélgica, los datos predicen que ningún país de la UE tendrá en el próximo siglo más del 10% de musulmanes en su territorio. Y todas las evidencias parecen indicar que la radicalización de algunos jóvenes no obedece a cuestiones religiosas, sino que es consecuencia de una integración fallida, la segregación social y la explotación laboral histórica.









