La foto del día

Una antigua costumbre en la región de Provenza, en los Alpes franceses, consiste en pegarle pequeños adhesivos de colores a los niños cuando tienen varicela “para que la enfermedad sea más alegre”. La práctica no tiene ningún fin terapéutico, es sólo una forma de entretener a los pacientes mientras dura su convalecencia y evitar que se rasquen las ampollas. La varicela es una enfermedad infecciosa viral extremadamente contagiosa que afecta con mayor frecuencia a los niños, de hecho, se estima que el 90% de los menores de 12 años la contraerán. En Francia, la vacunación contra la varicela no es obligatoria y el fotógrafo Thomas Rousset, nacido en el pequeño pueblo de Prabert, cerca de Grenoble, creció con la creencia de que tenerla era un rito de la infancia por el que todos debían pasar. Y como en todo pueblo pequeño, cuando uno enfermaba contagiaba a todos. Y casi siempre era motivo de festejos.