La foto del día

A una altitud de más de 5.000 metros, en los Andes del sur de Perú, Alina Surquislla Gómez, una alpaquera de tercera generación, acuna a una cría de alpaca en su camino a los pastos donde pasta durante el verano el rebaño de 300 animales de su familia. La disminución de los glaciares y el aumento de la sequía han obligado a los pastores, en su mayoría mujeres, a buscar nuevos pastos en terrenos difíciles. Las alpacas de Perú, apreciadas por su lana, son una importante fuente de ingresos e importantes para la cultura local. Símbolo nacional del Perú, la alpaca representa una tradición venerada que tiene una gran importancia en la vida actual de la gente y que se remonta al Imperio Inca, hace unos 6.000 años a.C. Las exportaciones de prendas de alpaca todavía no alcanzan los volúmenes de las de algodón (744 millones de dólares), pero tienen un precio más elevado y ya alcanzan los 350 millones de dólares.