La foto del día

El mercado de Porta Portese de Roma nació tras la Segunda Guerra Mundial para comercializar productos rurales, rezagos militares, artículos de segunda mando y obras de artes de las familias acomodadas, pero empobrecidas por la crisis. Poco a poco, se convirtió en un lugar de encuentro de las tradiciones populares, para comentar las noticias y hacer catarsis en un país asolado por la miseria. Hoy es el mercado más grande de Italia y una de las zonas más concurridas, con puestos ubicados uno al de otro a lo largo de una calle de 2 kilómetros y ramificaciones caóticas, para dar lugar a los más de 2.000 vendedores y 55.000 compradores de cada domingo. Los feriantes más antiguos se oponen a la introducción de productos que no sean reliquias u objetos originales. Cuentan ahora con un apoyo clave: la flamante primera ministra Giorgia Meloni, quien de joven supo ganarse la vida en un puesto de discos de vinilo.