La foto del día

Cada octubre, las selvas tropicales de Australia se pueblan de complejas glorietas que construyen los pájaros jardineros para cotejar a las hembras. Son obras maestras, fruto de la obsesión de estas aves por llamar la atención de sus posibles parejas. La colección compulsiva de artículos se planifica para lograr un propósito particular. Cada adorno parece estar colocado neuróticamente para crear una escenografía única en estas auténticas casas de solteros. Si el viento, la gravedad u otro pájaro mueve a uno solo objeto el constructor lo notará y lo colocará otra vez en el lugar exacto. Cada especie tiene su especialidad: el jardinero dorado sólo recolecta elementos naturales como orquídeas y flores amarillas. El jardinero blanco, caracoles, pequeños huesos o papeles brillantes. El jardinero satinado es un fanático del azul y suele pintar los palos con una mezcla de arándanos triturados, vegetales y saliva, cuyo olor también atrae a las hembras.