La foto del día

El macaco japonés es reverenciado como un puente entre el hombre y los dioses, pero en los últimos años su población se ha multiplicado por 10. En las zonas rurales, donde asaltan los cultivos para sobrevivir, los granjeros los ahuyentan o los cazan con trampas. Luego, los macacos son llevados a las ciudades para la industria del entretenimiento donde son un gran éxito entre los lugareños y los turistas, que suelen retratarlos en simpáticas fotografías gracias a que tienen la costumbre de bañarse en aguas termales. Aunque es legal tener y entrenar macacos, los ataques de estos primates a las personas se han disparado en Japón. Los científicos creen que no es esta interacción la causa estos incidentes, sino que, debido a la hostilidad a la que han estado expuestos en las últimas décadas, los “monos de las nieves” estarían transmitiendo una agresividad a sus descendientes, un tipo de adaptación epigenética.