Cada año, al final de la temporada de lluvias, llegan a las playas de la isla de Sumba Barat los “nyale”, una especie de gusano de mar que los pobladores se apuran a capturar. Los nyale son llevados entonces ante los líderes tribales quienes los examinan con detenimiento en asamblea, mientras los jóvenes sumbaneses celebran una espectacular lucha a caballos y lanzas llamada “Pasola”. Cada bando es integrado por más de 100 jinetes y la batalla no comienza hasta que no aparecen los primeros gusanos, que sirven a los líderes para predecir cómo serán las cosechas. Si los gusanos están gordos, sanos y coloridos, es señal de que el año traerá una buena cosecha. Por el contrario, si son delgados y frágiles, se cree que sufrirán una mala temporada. El desarrollo de la Pasola también se sigue con atención: si hay heridos se considera eficaz para la fertilidad del suelo. Pero una muerte implica años de desgracias.









