El paisaje del Valle de Orcia, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, fue celebrado por los pintores de la escuela sienesa que floreció durante el Renacimiento y sus imágenes, en particular las representaciones de la campiña en las que se retrata a las personas viviendo en armonía con la naturaleza, se han convertido en un ícono del Renacimiento que ha influido profundamente en el pensamiento sobre el paisaje. El monte Amiata se recorta en el amanecer sobre la carretera y los campos de Elíseo, con sus famosos cipreses del valle de la Toscana italiana que ha sido el lugar elegido para el rodaje de muchas escenas de películas, entre ellas, seis de las más conocidas y ganadoras de innumerables premios: “Bajo el sol de la Toscana” (2003), “Gladiador” (2000), “Sueño de una noche de verano” (1999), “La vida es bella (1997), “El paciente inglés” (1996) y “Romeo y Julieta” (1968).









