La foto del día

Aunque existen quienes los odian o consideran de mal gusto, los enanos de jardín siguen decorando las casas y parques de medio mundo. Se cree que su uso ornamental nació en Alemania, en el estado de Turingia, como un homenaje a la laboriosidad de los mineros, aunque también se le asignan diversos atributos. Se dice que son inteligentes, tramposos, vengativos y avaros, pero que traen buena suerte. La superstición fastidia a sus detractores, aunque deban admitir lo divertidas que son las tribulaciones que estas figuras suelen protagonizar… Cada tanto aparecen seguidores y filiales del Frente de Liberación de Enanos de Jardín (FLEJ, por sus siglas en francés) que los roban y “liberan”, ante el estupor de sus propietarios. La recordada película Amélie refleja de algún modo esos sucesos que también ocurrieron en localidades argentinas, como Cipolletti y Munro.