En marzo de 2020, Lauren Grabelle se mudó a un paraje remoto de Montana donde descubrió al “Último hombre”, el único habitante sumergido en la tierra que su familia mantuvo durante cuatro generaciones. Ubicado en un corredor de migración de osos pardos, rodeado por un bosque de montañas, su territorio es compartido por otros depredadores como pumas y lobos. A diferencia de la estética popular asociada con la fotografía de la naturaleza, llena de colores saturados y composiciones que parecen el fondo de pantalla de un escritorio de Windows, las imágenes de Grabelle son ásperas. Hay un sentimiento crudo en sus imágenes que traducen la realidad de la vida al aire libre, donde no hay lugar para las camperas impermeables de Goretex o las calzas deportivas que se destrozan con las espinas y alambres de púa. Castrar terneros o cazar patos en un lago helado dista mucho de ser un trekking de fin de semana. Tuvo que deshacerse de su look de tienda safari, pero encontró un mundo fascinante para explorar con su cámara.









