La foto del día

Una bailarina se prepara para actuar en la reapertura del Moulin Rouge, luego de permanecer cerrado durante un año y medio debido a la pandemia. El emblema de las noches parisinas desde 1889, volvió a abrir este viernes lo que implicó para las 80 bailarinas intensas lecciones de baile, alternadas con sesiones de fitness, cinco días a la semana, más un ensayo general todos los días antes de volver a subir al escenario. Pero la presión no sólo la sintieron los artistas, sino también los 450 trabajadores del cabaret más famoso del mundo. Entre ellos, los sastres que elaboran los pesados vestidos de cancán, con sus telas y volados superpuestos. Los vestuaristas se entregaron en cuerpo a confeccionar los 1.000 trajes y los 800 pares de zapatos, para los 10 cambios de vestuario que se producen cada noche a lo largo del show. Pero el esfuerzo, piensan sus organizadores, será recompensado por los 550.000 espectadores que esperan recibir en los próximos meses.