La foto del día

En las fundiciones de acero del norte de la India, en la frontera con Pakistán, los camiones descargan incesantemente montañas de chatarra en los hornos y cargan el metal renovado que salió de las cenizas como un ave fénix negra. La vida en las fábricas tiene un flujo circular. Al amanecer los trabajadores demuelen restos de naufragios, antiguas locomotoras y vehículos siniestrados provenientes de todo el mundo son transformados en acero líquido. Cuando cae la tarde y suena la sirena, una cadena humana de cuerpos sudorosos, negros de hollín, dejan sus puestos para los del nuevo turno, mientras los lingotes, barras, tubos y rieles recién enfriados se cargan en los mismos camiones. En esta industria lo único que cambia es la vida del metal, la de los hombres permanece igual. Siempre que recuerden dónde poner los pies y cuándo bajar rápidamente la cabeza, cuándo no respirar y cuándo protegerse los ojos.