La democracia es el camino

Señor director:
Este 10 de diciembre se cumple un nuevo aniversario de la recuperación de la Democracia, un logro de un país que tenía un propósito por el cual movilizarse, comprometerse y encontró en los partidos políticos y especialmente en personas como don Raúl Alfonsín, a quienes supieran interpretarlos y asumir la responsabilidad histórica que el momento demandaba.
Hablar de Raúl Alfonsín y de muchos de los que lo acompañaron en ese desafío es saber que pusieron todo para lograrlo y lo ejemplifica el propio Raúl como político de ley en cada acto en defensa del sistema democrático, lo reafirma con su vida ejemplificadora de lo que debe ser alguien que transita por la política de servir y no servirse.
En estos años y en los últimos decenios, se ha disociado esa necesidad de hacer política en beneficio de la gente y se ha tergiversado en algunos casos sólo buscando el uso del poder para escudarse en algún fuero de por vida o tratar de modificar Instituciones Republicanas y así no rendir cuentas de sus posibles fechorías como cualquier ciudadano que es parte de una sociedad civilizada.
La democracia es el camino, la política, es el camino. Que se entienda, no es ni debe ser una clase política. La política, debe volver a asumir las responsabilidades de conducir a la sociedad con instituciones creíbles, respetadas y que devuelvan la confianza a la gente.
Se necesita recuperar la democracia del desarrollo, donde la educación sea prioridad, con presupuestos históricos como el de Arturo Illia, donde los docentes sean escuchados porque son ellos quienes más saben sobre el sistema educativo. Que la justicia sea realmente independiente, que la salud se distinga por su excelencia y sus trabajadores sean reconocidos no sólo con el aplauso.Donde las diferentes producciones y desarrollos económicos sean acompañados por un Estado activo. Que los jubilados sean venerados, no usados como moneda de ajuste de los desaguisados del gobierno de turno.
Después de aquel hito de hace 37 años debemos los argentinos y entrerrianos abocarnos a transformar nuestro destino planteando ideas, proyectos, construyendo consensos, sin personalismos y asumiendo la responsabilidad que este tiempo requiere. Al decir de Alfonsín en ese rezo laico y oración patriótica cuando se recuperaba la democracia: «Si alguien distraído al costado del camino cuando nos ve marchar nos pregunta ¿cómo juntos?, ¿hacia dónde marchan?, ¿porqué luchan? Tenemos que contestarles con las palabras del preámbulo, que marchamos, que luchamos, para constituir la unión nacional, afianzar la Justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que deseen habitar el suelo argentino…».
Ese es el gran desafío que hoy nos impone la democracia en estos 37 años transcurridos, los radicales en Entre Ríos nos abocamos a esto, para escribir juntos el destino de progreso que nunca debimos perder en la provincia. Democracia siempre, democracia de la gente.
Leandro Arribalzaga

RESUMEN DEPORTIVO