La construcción prevé un trimestre con escaso crecimiento y cautela en la obra pública

La mayoría de las empresas constructoras prevé que la actividad del sector se mantendrá sin grandes cambios durante los próximos meses, aunque las expectativas son más negativas en el segmento de la obra pública, según un informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

De acuerdo con la encuesta de perspectivas para el período junio-agosto de 2026, el 67,3% de las firmas dedicadas principalmente a obras privadas considera que el nivel de actividad permanecerá estable. En tanto, un 18,3% estima que disminuirá y apenas un 14,4% espera un crecimiento.



El panorama es más complejo entre las empresas vinculadas a la obra pública. En este grupo, el 60,2% cree que la actividad no registrará cambios, mientras que el 23,7% anticipa una caída y solo el 16,1% proyecta un incremento.

Entre quienes prevén una mejora en la actividad privada, los principales factores mencionados son una eventual recuperación de la economía y una mayor estabilidad de los precios. En cambio, las empresas que esperan una retracción atribuyen ese escenario a la desaceleración económica y al aumento de los costos de construcción.

En el caso de la obra pública, las expectativas positivas están asociadas a la puesta en marcha de nuevos proyectos y al reinicio de obras paralizadas. Quienes pronostican una baja señalan como principales obstáculos la caída de la actividad económica y las demoras en la cadena de pagos.

Respecto de los trabajos previstos para los próximos meses, las empresas del sector privado concentrarán su actividad principalmente en viviendas, montajes industriales y edificios industriales. Por su parte, las firmas dedicadas a la obra pública estiman que la mayor demanda estará vinculada a obras viales y de pavimentación, proyectos de arquitectura, redes de agua y cloacas y construcción de viviendas.

El informe también refleja cautela en materia de empleo. Más de siete de cada diez empresas privadas consideran que mantendrán sin cambios su plantilla de personal, mientras que cerca de dos de cada diez prevén una reducción. En la obra pública, casi el 59% no espera modificaciones, aunque el 26,1% anticipa una disminución en la cantidad de trabajadores.

En cuanto a las políticas que podrían impulsar al sector, las empresas privadas reclaman principalmente una reducción de la carga impositiva y un mayor acceso al crédito para la construcción. En tanto, las firmas vinculadas a la obra pública consideran prioritarias medidas que garanticen estabilidad de precios y alivio fiscal.

Finalmente, el estudio señala que la mayoría de las empresas continuará financiándose a través del sistema bancario, tanto público como privado, mientras que las necesidades de crédito se mantendrían estables durante el próximo trimestre.