Vecinos que residen en las inmediaciones de Rivadavia y y Henry dieron cuenta de la existencia de un caño de cloacas roto sobre esa intersección y por el que se filtra agua servida.
Ésta se acumula sobre el lado sur –a metros de una frutería y verdulería que exhibe su mercadería en la vía pública- y despliega un fuerte olor, que se torna “insoportable”.










