El presidente Alberto Fernández anunció este jueves un aumento del 12,28% para las jubilaciones a partir de marzo, lo que llevará el haber mínimo de los $29.062 actuales a $32.630. Es la primera de las cuatro subas anuales que prevé la ley de movilidad e impacta también en pensionados y titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) -que quedará en $6.374- y Asignación Universal por Embarazo (AUE), lo que engloba a un universo de 16 millones de beneficiarios.
La comparación diciembre 2021 – diciembre 2020 muestra una mejora real de los haberes, pero el promedio de todo el año arroja lo contrario, lo que habla de un retraso en las actualizaciones. Además, se achicó el presupuesto total que el Estado destina a jubilaciones y pensiones.
Según informó la Anses, con la última actualización de 2021 (en diciembre, de 12,11%) las jubilaciones acumularon un alza de 52,7% contra el mismo mes de 2020, lo que las ubica 1,8 puntos porcentuales por encima de la inflación del mismo período. Es una comparación «punta a punta» que habilita la lectura oficial del objetivo cumplido, pero excluye la mirada más fina de lo que sucedió en el medio. En el día a día, no es lo mismo percibir la mayor parte del año un ingreso alineado con la inflación que correr de atrás, aunque a fin de año el monto que se recibe sea mejor que el del comienzo.
En este sentido, un informe del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma en base a datos oficiales arroja que las jubilaciones cayeron un 6% en términos reales en 2021. Toma en cuenta la masa de jubilaciones de todo el año -no sólo los montos de diciembre- y concluye que las jubilaciones no solo perdieron todo lo que habían recuperado en 2020, sino que retrocedieron contra 2019.









