Invocan ajuste

Por: Carlos Heller

El Gobierno asumió la tarea de normalizar la mochila de una deuda que en el caso del FMI se encuentra cargada de una gran dosis de corresponsabilidad. Se pretende regularizar la situación, pero no es posible hacerlo en los términos originales ni castigando aún más a los argentinos y las argentinas.
No obstante, se escuchan comentarios que hablan de un “ajuste” en el gasto. En realidad, lo que sí ocurrió es que se redujeron las erogaciones del sector público por la menor carga de intereses de la deuda pública. Muestra de ello es la reducción del déficit financiero total en 2,4 puntos del PIB en los últimos 12 meses. Es decir, se “ajustó” lo que se paga de servicios de la deuda gracias a las negociaciones con los acreedores privados.
Al analizar la incidencia de las partidas del gasto primario entre enero y abril de 2021, se destacan el aumento en las erogaciones destinadas a prestaciones previsionales y un fuerte incremento en los gastos de capital.
Las cuentas fiscales registran un menor déficit por el aumento de los ingresos. Mientras los gastos crecieron un 0,7% interanual en términos reales en el primer trimestre de 2021, los ingresos lo hicieron mucho más: 10,5%. Este buen desempeño tuvo que ver con los tributos asociados al comercio exterior, debido al aumento de precios internacionales. Pero también contribuyó la creciente actividad económica en el mercado interno.
Los ingresos no tributarios registrarán una mejora a partir de mayo por la incidencia del aporte a las grandes fortunas. Además, de aprobarse la modificación del Impuesto a las Ganancias de sociedades, aumentará la recaudación, aunque sólo al 4,5% de las empresas que declaran ganancias les incrementará su alícuota marginal al 35%. Este ingreso compensará la menor recaudación por los cerca de 1,3 millones de personas humanas que dejarán de pagar Impuesto a las Ganancias. Como resultado, el déficit primario del sector público acumulado en los últimos 12 meses representó un 4,5% del PIB, casi 2 puntos porcentuales menos que en 2020.
Resulta llamativo que algunos relacionen la reducción del gasto en intereses a un “ajuste”. La realidad demuestra que la mayoría de las metas presupuestadas se están cumpliendo y que en el medio de esta fuerte pandemia el Gobierno no esquiva sus responsabilidades.