Las proyecciones de distintas consultoras privadas coincidieron en señalar una desaceleración de la inflación durante abril, lo que alimenta la expectativa de que el índice vuelva a ubicarse por debajo del 3% mensual y retome así el sendero de estabilidad que el Gobierno busca consolidar.
El dato oficial de marzo había generado preocupación en la Casa Rosada. El 3,4% informado por el INDEC sorprendió incluso dentro del oficialismo y representó un golpe para las expectativas económicas del Ejecutivo, en medio además de las controversias políticas que involucran al vocero presidencial, Manuel Adorni.
Desde el Gobierno admitieron que el resultado estuvo por encima de lo esperado y pidieron cautela respecto a la evolución de los precios. “Hay que tener paciencia, cuando uno se desespera toma decisiones incorrectas”, sostuvo el presidente Javier Milei durante su participación en AmCham.
En el oficialismo atribuyeron la aceleración inflacionaria de marzo, principalmente, al impacto internacional derivado del conflicto en Medio Oriente, especialmente por la suba del petróleo y su traslado a los costos de la economía local.










