El líder de una de las facciones de la barrabrava de Newell’s Old Boys fue imputado con prisión preventiva, acusado de haber participado en el asesinato del anterior mandamás de la barra y también de ser miembro de una asociación ilícita organizada por Ariel “Guille” Cantero, el jefe de la violenta narcobanda rosarina “Los Monos”, informaron fuentes judiciales.
Se trata de Guillermo Manuel Sosa (41), alias “Ojito” o “Chupa”, quien quedará detenido por dos años al ser considerado presunto partícipe primario del asesinato del anterior jefe de la barra “Leprosa”, Nelson “Chivo” Saravia, acribillado en la habitación de su casa el 23 de octubre del año pasado.
El fiscal de la Agencia de Criminalidad Organizada de Rosario, Luis Schiappa Pietra, lo acusó además de integrar una banda liderada por “Guille” Cantero desde la cárcel.
Según la imputación, la organización funciona subdividida en “células autónomas que operan independientemente todas ellas colaborando con un mismo fin común”.
De acuerdo a la investigación fiscal, Sosa responde a la célula liderada por un hombre llamado Leonardo “Pollo” Vinardi, quien también está en prisión, donde cumple condena por un homicidio y que tributa a Cantero.
Las otras células que reportan al jefe de “Los Monos”, siempre según la investigación, están lideradas por Pablo Nicolás Camino y Damián “Toro” Escobar.
Schiappa Pietra explicó que la presunta asociación ilícita funciona al menos desde marzo de 2020 “cuando distintas personas se ponen mutuamente de acuerdo para vengar el atentado contra Mariana Ortigala y dan muerte a Rodrigo Sánchez”.
Ortigala es una mujer ligada a la banda liderada por el presunto jefe narco Esteban Alvarado –actualmente en juicio y enfrentado a “Los Monos”- que fue baleada luego de que declarara como arrepentida contra su exjefe, en septiembre de 2020.
Sánchez, considerado por la Justicia como “jefe de sicarios” de Alvarado, fue asesinado a balazos en marzo de 2020 mientras conducía una Toyota Hilux por el barrio residencial de Fisherton, ubicado en el oeste de esta ciudad santafesina.
Para el fiscal Schiappa Pietra, el crimen de Sánchez se explica como una venganza urdida por Cantero y su organización por el atentado a balazos al que sobrevivió Ortigala.









