Impulsan un espacio ciudadano para proyectar el desarrollo local

El sexto encuentro de Agenda CDELU reunió este viernes a vecinos, profesionales, emprendedores y referentes del turismo para debatir sobre el potencial de Concepción del Uruguay. Tras la actividad, Julia Cabral, impulsora del espacio, explicó los objetivos de la iniciativa, repasó proyectos para la ciudad y sostuvo que el desarrollo debe construirse desde la participación ciudadana y una visión de largo plazo.

Por: Matías Dalmazzo

La sexta edición de Agenda CDELU tuvo como eje «El turismo como ecosistema», una propuesta desarrollada en el Salón del Colegio de Arquitectos de Concepción del Uruguay que convocó a representantes de distintos sectores de la comunidad. La jornada incluyó exposiciones, intercambio de experiencias y un espacio de participación abierto para los asistentes, con el objetivo de pensar proyectos para el desarrollo de la ciudad.



Al finalizar el encuentro, Julia Cabral, arquitecta e impulsora de Agenda CDELU, dialogó con la redacción de La Calle sobre el espíritu del espacio, los proyectos que vienen impulsando desde hace varios encuentros y las oportunidades que, a su entender, tiene Concepción del Uruguay para potenciar su crecimiento desde una mirada colectiva, apartidaria y con planificación a largo plazo.

—¿Qué ocurrió este viernes y cuál fue el objetivo del encuentro?

—Este fue el sexto encuentro que estamos haciendo de Agenda CDELU. Es un espacio donde cualquier ciudadano puede participar aportando. Esa es la palabra: aportar. Somos personas que queremos generar proyectos e ideas para nuestra ciudad, siempre desde una mirada positiva, dejando de lado la queja para preguntarnos qué podemos hacer.

Hoy el tema fue el turismo y contamos con disertantes de lujo como Daniel Dutra, Fernando Bense y Luz Orandini. Además, terminamos con una degustación de vinos de la bodega Casona de Piedra, que permitió mostrar que en nuestra región también se producen vinos. Lo importante es que participaron personas de distintos ámbitos y que este espacio tiene una característica fundamental: es apartidario y busca que los proyectos trasciendan los gobiernos.

—¿Agenda CDELU trabaja solamente sobre turismo?

—No. El turismo fue el tema de esta jornada, pero antes abordamos otros proyectos. Hablamos sobre la necesidad de que Concepción del Uruguay tenga su aeropuerto; también sobre la reactivación del antiguo astillero del Puerto Viejo y sobre cuestiones vinculadas con la planta de tratamiento de residuos.

La idea es tomar temas que generan debate entre los vecinos, entender primero por qué ocurren y después analizar qué gestiones hay que hacer y con quiénes hay que articular para encontrar soluciones.

—¿Dónde cree que nacen las mejores ideas para impulsar esos proyectos?

—Siempre trabajé desde el ámbito privado y creo que allí hay un gran impulsor de ideas. Cuando era estudiante presenté un proyecto de reurbanización de la Defensa Sur en la Bienal de San Pablo y ese trabajo incluía, entre otras cosas, el puente a la Isla del Puerto. En ese momento era un sueño de facultad; hoy es una realidad.

Por eso creo que las universidades son enormes incubadoras de proyectos y que los dirigentes deberían escucharlas mucho más. Los estudiantes tienen tiempo para pensar, investigar y proyectar, y cuentan con docentes de enorme experiencia que aportan muchísimo conocimiento.

—Durante años se discutió si Concepción del Uruguay debía ser una ciudad estudiantil o turística. ¿Cuál es su mirada?

—Creo que es mucho más que eso. Es una ciudad de escala media que reúne muchas dimensiones. Tiene naturaleza, historia, universidades, tranquilidad y seguridad. Para alguien que vive en Buenos Aires, poder venir a mirar el río, caminar, pescar o disfrutar de las termas ya representa una experiencia completamente distinta.

También tiene un patrimonio histórico muy importante y una calidad de vida que hoy es muy valorada. Todo eso conforma una propuesta muy atractiva para quien nos visita.

—¿Qué proyecto considera que hoy tiene mayores posibilidades de avanzar?

—Creo que la recuperación del antiguo astillero. Ese proyecto ya tiene un expediente presentado en la Provincia y permitiría fabricar barcazas convoy para el transporte fluvial.

Sería una apuesta importante porque permitiría reducir costos logísticos, disminuir la circulación de camiones y generar una actividad vinculada al transporte marítimo y fluvial con una mirada de futuro.

—Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría dejar?

—Me impactó mucho la historia de Luz Orandini. Ella decía que nadie es profeta en su tierra. Se fue del país, pero terminó regresando porque acá estaban sus raíces. Ese ejemplo demuestra que primero hay que creer en uno mismo.

También tenemos que construir la identidad de Concepción del Uruguay y trabajar con una mirada generosa. La ciudad debe crecer para todos: para quienes tienen comercios, hoteles, emprendimientos, gastronomía y para todos los vecinos. Tenemos que lograr que sea una ciudad productiva y con oportunidades compartidas.