Hojas sueltas… Tres libros

David Bueno

El hipocampo es una estructura cerebral que forma parte del llamado sistema límbico. Su función es gestionar la memoria, todo lo que aprendemos y las experiencias que vivimos, haciendo que los recuerdos se consoliden en el cerebro. No contiene los recuerdos por sí, sino que gestiona las redes neuronales donde se almacenan. Viene a ser como el índice de la memoria. Sin embargo, a diferencia de un índice impreso, que es estático, las memorias son cambiantes y fluctuantes, porque las alteramos sutilmente cada vez que las evocamos. Los recuerdos son importantes, pero todavía lo es más lo que hacemos con los recuerdos, es decir, cómo los utilizamos cada vez que estamos ante una situación, un contexto o un reto nuevo. Éste es el desafío más importante de la educación actual.
Esta semana quiero hablar de tres libros que abordan el tema de la educación no sólo desde una perspectiva pedagógica y social, sino también neurocientífica. Porque saber cómo funciona el cerebro nos puede ayudar a entender qué implica la educación y qué efectos pueden tener las diferentes estrategias pedagógicas sobre la construcción de este órgano, sede del pensamiento, dado que es dinámico y fluctuante. Primero, “Diálogos entre educación y neurociencia”, de la doctora en educación Montserrat Pedreira y de la neuropsicóloga Beatriz Fagundo. Es un libro que da argumentos a los docentes para optimizar sus estrategias pedagógicas a partir de reflexiones sobre situaciones cotidianas en un aula de educación infantil.
Nos habla de la diversidad, la plasticidad, la cooperación y la competición, la atención, el placer por aprender, la experimentación y la exploración, y otros muchos aspectos clave en educación. Por ejemplo, que el cerebro humano no sólo está construido para vivir en sociedad, sino que está construido por la sociedad.
Y esto entronca con el segundo libro: “Somos herencia, somos educación”, del biólogo y docente Manuel Suárez. Una obra con una finalidad clara: hacernos ver que, cómo dijo el pedagogo brasileño Paulo Freire, “la educación no cambia el mundo, cambia las personas que cambiarán el mundo”. Y un ejemplo que permite ver cómo la educación cambia las personas que ya están cambiando el mundo es lo que nos da el maestro Xavier López en un libro lleno de ternura y sabiduría: “Maestros de un maestro”, que nos hará ver el mundo de la transformación educativa desde una vertiente íntima, pero sin embargo extrapolable a cualquiera contexto educativo.