Hojas Sueltas… Todo un palo

Ariel Vercelli

En momentos en que Elon Musk vuelve a captar la atención mundial y opina sobre cómo Ucrania debe negociar su territorio con Rusia, o reaparece para afirmar que ahora sí terminará comprando la red social Twitter “para salvar la libertad de opinión en el mundo”, el sudafricano nacionalizado estadounidense que ha logrado amasar una fortuna de casi 220.000 millones de dólares, según la revista Forbes, dan un paso más audaz para atraer la atención. El 30 de septiembre último, cuando se realizó en Estados Unidos el tan esperado “Día de la Inteligencia Artificial de Tesla”, (AI Day 2022), en algo más de tres horas Elon Musk presentó varios de los desarrollos de la corporación Tesla para los próximos años. Se destacó, claro, la presentación de Optimus, un robot humanoide que Tesla está desarrollando para competir con países como Corea del Sur, Inglaterra o China, por ejemplo, que ya tiene el modelo Cyber One de la corporación Xiaomi. En la presentación se vieron dos versiones de Optimus, la versión actual y un prototipo para los próximos meses. El robot pesa 73 kilogramos y cuenta con una batería de litio de alta capacidad que podría durar, incluso, hasta un día completo. En la presentación, Musk deslizó que Optimus podría salir al mercado pronto a unos (mentirosos) 20.000 dólares. Para tener un orden de magnitud, los humanoides existentes cuestan como mínimo 2,5 millones de dólares. Claro, estos anuncios hay que entender, ya son parte de la agresiva competencia por este nuevo mercado mundial. Si bien Optimus tomó el escenario por unos pocos minutos, pudo mostrar varias de sus habilidades: caminar unos metros, saludar al auditorio o simular unos movimientos de baile. Recordemos que este robot incluye el sistema de piloto automático y la poderosa Inteligencia Artificial que Tesla utiliza para sus autos. Más allá de las luces, el cotillón festivo y todas las fantasías tecnológicas de Tesla, durante toda la presentación Elon Musk pareció un humanoide más. En varias oportunidades repitió que “el objetivo principal de Optimus es reemplazar los trabajos humanos”. Sí, sí, efectivamente, reemplazar los “trabajos humanos” que podrían ser considerados “peligrosos” o “aburridos”. Un detalle muy preocupante: en vez del logo de Tesla, Optimus viste, cual cinturón, una gran estrella de sheriff. El futuro llegó hace rato y claro, no lo dijo un robot, lo dijo un Indio: “Todo un palo. ¡ya lo ves!…”.