Hojas sueltas… Niñez y género

Javier Elena (*)

El domingo 20 de agosto se celebra en Argentina el Día de las Infancias. Además de festejar el día, es una oportunidad para reflexionar, desde una perspectiva de género, sobre qué infancias estamos promoviendo. La construcción de los estereotipos de género son procesos largos que comienzan desde la niñez. Desde temprana edad, las infancias se ven expuestas a mensajes que condicionan gustos, intereses, formas de ser, como pueden ser los colores que se asignan a lo masculino y a lo femenino, los juegos que se promueven, lo que se espera de unos (“los nenes no lloran”) y de otras (“las nenas no se pelean”). Los medios y las redes sociales son agentes centrales en la socialización. Los relevamientos de publicidades difundidas por canales de televisión infantiles muestran por qué tenemos que prestar atención a cómo se refuerzan los estereotipos. Entre los avances y deudas pendientes, en algunos casos se observan cambios positivos. Por ejemplo, el último informe de 2021 de la Organización Grow, Género y trabajo Grow (cuyo propósito es generar espacios de trabajo diversos, inclusivos y libres de violencia), encontró una mayor paridad en lo que refiere a la representación de género de los personajes, y una amplia mayoría de publicidades (78%) se dirigen a un público sin distinción de género. Es un paso importante. Ahora bien, en las publicidades que sí se dirigen a un género en particular, se siguen reproduciendo estereotipos de género. Por caso, entre las dirigidas a niñas predominan las vinculadas a amistad, cuidado familiar, belleza y romance, mientras que las dirigidas a niños se relacionan con acción, agresividad o aventuras. Al mismo tiempo, en las publicidades dirigidas a niñas, ellas aparecen en mayor medida (74%) realizando acciones “pasivas”, como por ejemplo tomar sol, embellecerse o conversar; mientras que en las destinadas a los niños (89%), ellos aparecen realizando acciones “activas”, como jugar, explorar, correr. Los estereotipos de género son el resultado de un proceso complejo que en parte se explica en los primeros años de vida. Por eso es difícil su transformación en la adultez, momento en el que su impacto es mucho más claro. Los estereotipos limitan decisiones de carrera, crean barreras, condicionan desarrollos. Desde Grow promovemos infancias libres de estereotipos, como un primer paso para la construcción de una sociedad con igualdad de oportunidades.



(*) Coordinador de proyectos de Grow, Género y Trabajo.