Hojas sueltas… Mujeres

Por Marcela Alegre (*)

Hace 29 años, los 32 países de América Latina y el Caribe, incluyendo a Argentina, firmaron el tratado para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como Convención de Belém Do Pará. El texto es una referencia fundamental a la hora de proteger y defender los derechos de las mujeres. Hasta aquel momento, la violencia contra las mujeres tímidamente se condenaba y en muchos casos se consideraba como un asunto privado, de puertas para adentro de la casa.
Desde entonces muchas cosas han cambiado, pero los principios enunciados por la Convención de Belém do Pará resuenan más fuerte que nunca. Lo hacen en las voces de las mujeres que reclaman por el derecho a recibir una educación libre de estereotipos, que quieren sentirse seguras caminando por la calle, tener las mismas oportunidades en sus trabajos, en la política, y poder expresarse en los medios o en las redes sociales sin recibir ataques que buscan silenciarlas.
Es el clamor que vimos recientemente en las manifestaciones por el octavo aniversario del movimiento Ni Una Menos en Argentina y que pudimos escuchar de primera mano las delegadas del Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi) de la OEA. Llama la atención que la Convención de Belém do Pará es la única Convención de Derechos Humanos, firmada y ratificada por la Argentina, a la que no se le ha otorgado rango constitucional.
A pesar de los avances en materia legislativa, la violencia contra las mujeres no cesa y encuentra nuevas formas, borrando las fronteras entre lo privado y lo público.
Un reciente informe del Mesecvi apunta que: casi un 60% de las niñas y jóvenes de todo el mundo han sido víctimas de diferentes formas de ciberacoso; el 90% de las víctimas de la distribución no consentida de imágenes íntimas son mujeres; el 73% de las periodistas mujeres han sufrido acoso en línea relacionado con su trabajo.
Por eso, en este 29 aniversario, darle a la Convención su lugar dentro de la Constitución Argentina es imprescindible para que los avances logrados por el país en materia de prevención, sanción y erradicación de la violencia de género, nunca sean cuestionados.



(*) Abogada. Presidenta del Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi) de la Organización de Estados Americanos (OEA).