Hojas sueltas… Estadistas agrarios

Pedro Peretti

La sequía es realmente muy fuerte, como nunca, impactante. Hay que remontarse a varias décadas atrás para encontrar algún evento climático similar. Y si a eso le sumamos una helada fuera de época (en febrero), el combo es letal… La seca -además- impidió la siembra, de aproximadamente 1 millón de hectáreas. Estimar el daño es difícil y está lleno de cálculos tan interesados, como antojadizos. Son cifras que provee el mercado, para sacar partido de la desgracia. Pero el impacto fiscal y en la actividad económica será -sin duda- muy importante. El estado debería tener (lo desarmó en los ‘90) su propio sistema de estadísticas agraria y de evaluación de los cultivares, pero no lo tiene. Usa los datos de las Bolsa de Comercio de Rosario y Buenos Aires. Eso es como ir a comprar al almacén con el libro escrito por el almacenero. Luego de un evento climático de esta envergadura, es casi una regla matemática: el productor pequeño quiebra o se va del circuito y el grande sale más grande. Para lo cual hay un solo remedio: segmentar la ayuda y orientarla al productor genuino.
Que una organización de pequeños agricultores llame a una asamblea por la seca y no diga una palabra de la segmentación o de la cuestión ambiental, que es en última instancia el problema del cual deviene la sequía, es sospechoso. Sobre todo, si después piden unificar el tipo de cambio, es decir una devaluación, para hablar más claro. Y de “postre” eliminar las retenciones. Como si el dólar a 500 pesos garantizara que va a llover. La convocatoria de la semana pasada que hizo la Federación Agraria Argentina (FAA) oficial sirvió para otra cosa. La única pizca de coherencia la puso la Filial de FAA, del Sur de Santa Fe, con un comunicado reclamando los puntos genuinos e históricos de la FAA: segmentación, ley de Arrendamiento, suspensión de desalojos, etc. Después de 3 años de ceder e interactuar con la Mesa de Enlace y la cadena agroindustrial, de recular con Vicentin, de darle el dólar soja, etc., en el Gobierno se preguntan: Si les dimos todo y buena parte de lo que reclaman hoy, ya se les otorgó… ¿Por qué el paro? Los ideólogos de la política agraria oficial están más preocupados en atender a estos a estos sectores desestabilizadores que en entender las necesidades del pueblo. No ven agricultura sin concentración.