Hojas Sueltas… Emociones vitales

Por David Bueno

Las emociones constituyen el eje vertebrador de nuestra vida. Biológicamente, son patrones de conducta automatizados que, gracias a la activación de determinados grupos de neuronas del cerebro, nos permiten reaccionar de forma rápida ante cualquier amenaza. El miedo, la ira, la aversión, la alegría y la sorpresa son algunas de las emociones básicas. Esa semana quiero comentarles tres libros que giran en torno al cerebro, las emociones y la vida.
Las personas estamos en contacto constante con otras muchas formas de vida. Ahora bien, ¿en qué consiste el hecho de vivir? ¿Qué diferencia la materia viva de la inerte? Si la vida parece tan frágil, ¿cómo se explica su persistencia tenaz? “Una maravilla llamada vida” es un libro coral escrito por 11 especialistas de Biología que explica, de forma llana, éstas y muchas otras cuestiones fundamentales y fascinantes de los seres vivos.
Si queremos hablar de emociones, es imprescindible referirnos a uno de los grandes impulsores de la llamada educación emocional, el catedrático Rafael Bisquerra. El autor ha escrito numerosos artículos y libros sobre el tema. Ahora nos presenta “Política y emoción”, un libro en el que reflexiona sobre el papel de las emociones en la génesis y la gestión de las opciones políticas. El miedo, la ira y el bienestar analizados de forma poco habitual, pero extremadamente útil si queremos conocer mejor por qué elegimos lo que elegimos, y por si queremos hacer de la política un lugar de encuentro y no de confrontación.
Por último, a “Ramón y Cajal, ahora y aquí”, el médico e investigador Salvador Macip nos presenta una heterodoxa biografía al premio Nobel que describió por primera vez la arquitectura íntima del cerebro, construida por miles de millones de neuronas interconectadas. Macip construye un juego de espejos entre dos épocas, la de Santiago Ramón y Cajal y la nuestra, y combina la biografía personal y científica de este sabio español. A través de este juego reivindica la maestría científica y humanística de Ramón y Cajal, y nos lo presenta como una persona del siglo XIX con espíritu renacentista, interesada tanto por la ciencia como por las humanidades. Si tuviera que destacar algo del libro –yo me lo quedaría entero, pero haré éste ejercicio–, escogería tres de las reflexiones sobre las cualidades indispensables que, según Ramón y Cajal, debe tener la investigación científica: independencia mental, curiosidad intelectual y perseverancia.