Hojas Sueltas… Correo basura

Por Ariel Vercelli

Tras la tensa campaña de cara al balotaje que definió la victoria de Lula como nuevo presidente de Brasil la atención mundial se concentra ahora en las elecciones de Estados Unidos, cuyo clima político en este tramo final de la campaña también parece estar recalentándose. El 8 de noviembre los norteamericanos celebrarán elecciones intermedias para renovar parte del Senado, su Cámara de Representantes y también algunas gobernaciones. Mientras los republicanos, con una leve ventaja en las encuestas, discuten sobre economía, inflación y seguridad, los demócratas orientan las discusiones hacia el aborto legal y la defensa del sistema democrático. Y claro, tal como se preveía, al igual que en otras elecciones, la campaña se tornó en un complejo escenario de noticias falsas, desinformación y manipulación popular. A las últimas denuncias contra el FBI por falsear noticias sobre la familia del presidente Joe Biden en redes sociales como Facebook y Twitter duranrewen 2020, ahora se suma luego de varios meses de acusaciones cruzadas, la demanda que el mismo Comité Nacional Republicano presentó el 21 de octubre en California contra Google Inc. por discriminar sus mensajes dentro de su plataforma de correo electrónico Gmail, perjudicando así el financiamiento de su campaña. Puntualmente, los republicanos demandaron a Gmail por clasificar sus correos como “spam” (mensajes no deseados) y censurar millones de mensajes por motivos ideológicos /políticos. En abril se publicó una investigación de la Universidad Carolina del Norte sobre posibles sesgos en los filtros de correo electrónico, que demostró que, en la campaña del 2020, los algoritmos de Gmail clasificaron como spam sólo el 10% de los envíos demócratas, mientras que el porcentaje ascendía al 77% con los mensajes republicanos. La investigación determinó que en el término de 10 meses, Google suprimió más de 41,5 millones de correos electrónicos republicanos vulnerando derechos civiles, algo que ni Microsoft Outlook, ni Yahoo hicieron, Se trata de un diferencia significativa y difícil de justificar. Pero, como ya es costumbre, Google rechazó los estudios, negó las acusaciones y manifestó que, además de ser neutro, su sistema refleja aquello que los usuarios desean recibir. Para la presidenta del Comité Republicano Ronna MacDaniel se trata de un “sesgo flagrante”. Finalmente, una reflexión obligada para nuestras tierras: si estas corporaciones tecnológicas se comportan así en su país de origen, entonces ¿no será tiempo de controlar y limitar sus actividades en los nuestros?