Hojas Sueltas… Aternancias

Carlos Heller

Argentina está en condiciones de ser uno de los pocos países a nivel global que este año termine creciendo por encima de lo previsto, mientras que en casi todas las demás partes del mundo se han revisado a la baja las proyecciones. En el último informe del Banco Mundial se señala que nuestro país crecerá este año un 4,2% y en 2023 un 2%. Además, en materia laboral, en promedio, la región ya se recuperó de las particularmente severas pérdidas de empleo que se registraron durante la pandemia y algunos países, según el BM “incluidos México y Argentina, se recuperaron rápido e incluso llegaron a ampliar sus niveles de empleo más allá de las cifras prepandémicas”. Peor hay un fenómeno paradójico que se da en la actualidad en Argentina (y en el mundo), y es que hay grandes sectores de la población que terminan optando por opciones de derecha en función de la “bronca” que acumulan. Pero al ejercer tal opción terminan desconociendo lo esencial: que las condiciones de vida del presente están vinculadas a toda una serie de cambios estructurales y condicionamientos que fueron gestados por las políticas neoliberales previas. En este marco, proliferan las situaciones de alternancia porque la gente en muchos casos vota contra el que gobierna. El problema es que con el cambio viene una fuerza que trata de consolidar un modelo y luego viene una gestión opositora que destruye todo y quiere hacer lo contrario. Todos sabemos lo que cuesta construir un proyecto de bases sólidas para los gobiernos de signo popular, dadas las resistencias de los intereses concentrados y los escollos estructurales que los gobiernos neoliberales van dejando tras su paso (un ejemplo claro es el préstamo que tomó el gobierno de Mauricio Macri con el FMI en 2018).
En nuestro caso la alternancia impediría que se consoliden los cambios progresivos y los beneficios que estos traen aparejados, medidos en términos de las necesidades de los sectores populares. Como ejemplo, los 12 años de gobiernos previos a la llegada de Juntos por el Cambio generaron beneficios concretos para la población: hubo continuidad y esto permitió avanzar mucho más. Por eso es necesario exponer los pros y las contras de cada uno de los proyectos de país, para construir mayorías que hagan posible avanzar con las políticas de desarrollo económico con mejoras en la distribución de los ingresos.