Hojas sueltas… 828 millones

Por Mario Lubetkin (*)

Las cifras actuales de hambre nivel mundial son alarmantes. Alrededor de 828 millones de personas en el mundo se levantan cada día sin tener alimentos qué comer, y el panorama para el futuro no es alentador. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) considera que de aquí a 2030, el 8% de la población mundial aún padecerá hambre, lo que nos dejará muy lejos de lograr la meta 2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU de obtener “hambre cero”. En un mundo cada vez más interconectado, donde las crisis alimentarias tienen repercusiones globales, es imprescindible que los gobiernos, los parlamentos y las organizaciones internacionales trabajen en conjunto, compartiendo información, recursos y estrategias para garantizar la seguridad alimentaria. La sociedad civil, el sector privado y la academia también deben sumar sus capacidades a este esfuerzo. En este contexto, el rol de parlamentarios y parlamentarias es esencial. Con sus capacidades para generar leyes, aprobar presupuestos públicos y supervisar la implementación de políticas y compromisos por parte de los gobiernos, los legisladores están en una posición privilegiada para garantizar que la seguridad alimentaria y la nutrición sean prioritarias en las agendas políticas y legislativas.
Este viernes concluyó en Chile la II Cumbre Parlamentaria Mundial contra el Hambre y X Foro del Frente Parlamentario contra el Hambre de América Latina y el Caribe, con el apoyo de FAO. Estos eventos representan una oportunidad única para que más de 200 legisladores de la región y del mundo compartan sus experiencias, conocimientos y mejores prácticas en la búsqueda de soluciones para erradicar el hambre. Un ejercicio simular se viene realizando desde 2009 en América Latina y el Caribe a través del Frente Parlamentario Contra el Hambre, considerado como una referencia en la acción para hacer frente a la crisis alimentaria actual y que ha inspirado la creación de grupos parlamentarios similares con fuerte impacto en Europa y África.
Con el apoyo de la FAO este grupo ha logrado sacar adelante más de 80 leyes destinadas a la transformación alimentaria en la región en temas como nutrición escolar, agricultura familiar, reducción y pérdidas de desperdicios de alimentos.
Avanzar por este camino, seguir sumando capacidades legislativas nos permitirá dar pasos adelante hacia el deseado objetivo de hambre cero.



(*) Representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe.