Los problemas de la empresa se extienden a distintas plantas de Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires, con cierres, suspensiones, despidos y dificultades para los trabajadores. Desde el Gobierno entrerriano impulsan una mesa conjunta para buscar alternativas y preservar las fuentes laborales.
La situación de Granja Tres Arroyos dejó de ser un conflicto concentrado en una planta o en una jurisdicción. Los cierres, suspensiones, despidos y paralizaciones registrados en distintos establecimientos evidencian una crisis que alcanza al grupo empresario y que ya tiene impacto en tres provincias.
El último episodio se produjo en Capitán Sarmiento, Buenos Aires, donde la empresa comunicó a los trabajadores la paralización de la actividad “hasta nuevo aviso”. La medida se suma a otros conflictos que atraviesan diferentes unidades productivas.
En Entre Ríos, la planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, permanece cerrada y se registraron desvinculaciones. En Córdoba, la planta Avex, en Río Cuarto, atraviesa una prolongada paralización. A esto se agregan cierres y suspensiones en establecimientos bonaerenses.
Frente a este escenario, desde el Gobierno de Entre Ríos remarcaron que la responsabilidad principal por la continuidad de la empresa y de sus fuentes de trabajo corresponde a sus autoridades y accionistas, quienes deben evaluar todas las alternativas para sostener la actividad productiva.
No obstante, las provincias también buscan intervenir para acompañar a los trabajadores y evitar que la crisis empresarial derive en un impacto social de mayor magnitud.
Una mesa entre tres provincias
En ese marco, el gobernador Rogelio Frigerio impulsa la conformación de una mesa de trabajo conjunta entre Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires, las tres jurisdicciones donde Granja Tres Arroyos mantiene establecimientos.
El objetivo es coordinar información, acciones y herramientas para abordar una problemática que, por su alcance, excede los límites de una sola provincia.
La dimensión del conflicto quedó expuesta en distintas localidades donde la empresa tiene presencia. Capitán Sarmiento, Concepción del Uruguay, Río Cuarto y otros puntos de Buenos Aires enfrentan situaciones vinculadas con la paralización de actividades y sus consecuencias sobre el empleo.
El escenario también afecta de manera indirecta a familias, proveedores, comercios y economías locales que dependen de la actividad de las plantas.
Mientras los gobiernos provinciales buscan articular mecanismos de asistencia y contención para los trabajadores, desde Entre Ríos sostienen que Granja Tres Arroyos debe asumir el protagonismo en la búsqueda de soluciones y realizar los esfuerzos necesarios para preservar su estructura productiva.
El desafío, ahora, pasa por evitar que el costo de la crisis recaiga exclusivamente sobre los trabajadores y las comunidades donde la empresa desarrolló sus actividades durante años.










