Desde el INTA expresaron que las mismas tienen como destino a industrias papeleras.
Carlos Alberto Naveira
En la Agencia de Extensión Rural Villa Paranacito (INTA Concepción del Uruguay), se desarrolló un ensayo demostrativo de producción de hongos Gírgolas sobre dos sustratos húmedos diferentes: álamo y sauce.
El objeto de estudio fue poner en revisión alternativas a la venta directa de madera (troncos) destinados a la industria de la zona (papelera). Se concluyó que la producción de hongos representa una interesante propuesta alternativa con un alto recupero económico. Los ingenieros agrónomos Francisco Horvath (docente y Promotor del Grupo de Abastecimiento Local Villa Paranacito Isleño) y Hugo Benavídez (INTA) llevaron adelante una experimentación en campo de productor.
Se instaló en Arroyo Brazo Largo, en la zona sur del ejido de Villa Paranacito, área de influencia de la AER Villa Paranacito (perteneciente a la Estación Experimental Agropecuaria Concepción del Uruguay del INTA). El ensayo demostrativo de producción de hongos Gírgolas fue sobre dos sustratos húmedos diferentes: troncos de álamo (Pópulos sp.) y de sauce (Salix sp.) Var. Americano.
“La finalidad fue la de comparar los márgenes brutos obtenidos, en venta directa de álamo y sauce a las industrias papeleras contra la ganancia obtenida por producir hongos comestibles (Gírgolas) con esa misma madera”, informó Hugo Benavídez y agregó que la demanda surgió “durante las reuniones grupales, para revisar alternativas a la venta directa de la materia prima (troncos) para las industrias compradoras de la zona, la cual al momento no representaba un margen económico que alimentara la incorporación de nuevas plantaciones a los predios familiares isleños”.
La metodología utilizada incorporó cortes preparados y seleccionados 18 trozos de tronco de álamo y 4 trozos de sauce americano. El trabajo sobre los troncos consistió en la colocación del micelio, tapado con polietileno negro se dejó reposar 6 meses donde se ubicaron dichas piezas inoculadas, en una habitación al aire libre para la producción natural (bajo la cobertura de las copas de los árboles, donde se logró la madurez y posterior cosecha de gírgolas).
Este primer estudio, dio como resultado que realizando la producción de Gírgolas se genera con la misma madera una venta 6 veces mayor, que ofreciendo y vendiendo la madera en su estado natural, con un ciclo productivo de 6 a 9 meses. Queda en el análisis comparar los márgenes económicos debidos para conocer los beneficios de cada producción.
Así, pareciera que en las estrategias productivas de los productores forestales isleños, la producción de hongos representa una interesante propuesta alternativa.













