El Lobo igualó 0-0 ante Independiente de Chivilcoy por la sexta fecha de la Reválida del Torneo Federal A. En un partido intenso, pero con pocas situaciones claras, Gimnasia no pudo aprovechar el empate de Boca Unidos para quedar como único líder. Sigue invicto y con la valla en cero en esta instancia y ahora tendrá una parada clave en Corrientes.
Gimnasia y Esgrima empató 0-0 ante Independiente de Chivilcoy por la sexta fecha de la Reválida del Torneo Federal A. El resultado dejó al equipo de Martín Pinilla compartiendo la primera posición con Boca Unidos, justamente su próximo rival, en un partido que tendrá enorme importancia tanto por la pelea de arriba como por el objetivo principal de la temporada: asegurar definitivamente la permanencia y, si los resultados acompañan, pelear por algo más.
El Lobo no tuvo su mejor tarde desde el juego asociado. Le costó encontrar los caminos para lastimar a un Independiente que llegó a Concepción del Uruguay con la clara intención de sumar y que, durante buena parte del primer tiempo, incluso consiguió manejar la pelota.
La figura del conjunto de Chivilcoy fue Tenca Hernández Castro, encargado de darle circulación y criterio a un equipo que por momentos consiguió mantener lejos de su arco a Gimnasia.
El primer tiempo fue intenso, disputado y con pocas situaciones de peligro. La más clara para el local llegó después de una gran asistencia de Micael Bogado para Casares, quien quedó bien posicionado para definir, pero su remate se fue por encima del travesaño.
También hubo algunos reclamos dentro del área que terminaron siendo desestimados por el árbitro tucumano Mauricio Martín, quien no consideró que las acciones fueran merecedoras de penal.
En el complemento, al Lobo le costó todavía más encontrar fluidez. La cancha pesada tampoco ayudó y cada avance hacia los últimos metros se hizo complicado. Gimnasia intentó, pero muchas veces lo hizo sin la precisión ni el criterio necesario para transformar sus aproximaciones en situaciones concretas.
Vila no consiguió quedar de frente al arco con posibilidades claras y terminó retrocediendo demasiado para entrar en contacto con la pelota. Por izquierda, Germanier buscó permanentemente generar peligro, aunque tampoco logró estar fino en la resolución.
Con el correr de los minutos, Independiente comenzó a mirar con buenos ojos el empate. El equipo bonaerense se fue conformando cada vez más con el punto, mientras Gimnasia intentaba hasta el final encontrar ese gol que le permitiera quedarse con los tres puntos. No pudo ser.
El 0-0 dejó sensaciones encontradas. Por un lado, Gimnasia dejó escapar una oportunidad importante de quedar como único líder luego del empate de Boca Unidos. Por otro, volvió a sumar, mantuvo su invicto y, fundamentalmente, conservó la valla en cero por sexta fecha consecutiva en esta Reválida.
Y ese punto tiene un valor especial si se mira el camino recorrido. La permanencia, que después de las primeras fechas de la etapa clasificatoria parecía casi una misión imposible, está cada vez más cerca. Matemáticamente todavía no está confirmada, pero el Lobo continúa alejándose de los puestos de descenso y ya vislumbra la salvación definitiva.
Ahora llega el partido que puede marcar buena parte del futuro inmediato. Gimnasia visitará el próximo fin de semana a Boca Unidos en Corrientes, en un duelo entre los dos líderes de la Reválida. Después recibirá a Sarmiento de Resistencia y cerrará esta instancia como visitante frente a Sportivo Las Parejas.
Serán tres finales para el Lobo. El objetivo inmediato es meterse entre los cinco primeros de la Reválida, algo que hoy está consiguiendo, para asegurarse la posibilidad de jugar por algo más: avanzar a los cruces de eliminación directa por el segundo ascenso.
Gimnasia está a un pasito de la salvación. Y ahora, con tres fechas por delante, también puede empezar a soñar con que esta temporada termine ofreciendo mucho más de lo que parecía posible hace apenas unos meses.










