El gobernador Rogelio Frigerio expuso este miércoles en el foro abierto Agenda Federal para la Transparencia y la Protección de Datos Personales, que se dio en el marco de la XIII Asamblea General Ordinaria del Consejo Federal de la Transparencia, en Buenos Aires.
“La transparencia, el acceso a la información y la gestión pública susceptible de ser auditada por la sociedad deberían ser casi una obviedad”.
En ese marco, sostuvo que “gobernar de espaldas a la gente, gobernar con poca luz, trae sus consecuencias”, y se ubicó entre quienes creen “que la peor grieta que existe en la Argentina es entre la gente y la política”.
El gobernador reconoció que “el descreimiento social” ante quienes tienen responsabilidades en la función pública, en gran parte, se debe “a la falta de luz sobre los procesos y acciones que lleva a diario el Estado”.
Frigerio señaló que una de las consecuencias directas de lo que denominó “gobernar de espaldas a la gente” es que “nuestros estudiantes de primero a tercer grado no saben leer ni escribir y mucho menos comprender un texto”. Por ello, indicó que su equipo se fijó como prioridad convertirse “en el gobierno más austero, más transparente y más moderno de la historia de la provincia”.
Gastos reservados y ficha limpia
En otro párrafo de su alocución resumió la medidas más importantes que puso en vigencia desde que asumió el 10 de diciembre.
“Primero, eliminamos los gastos reservados, porque no podíamos salirnos de ese mantra: lo que no se puede mostrar no tiene que seguir existiendo. A las pocas semanas de arrancar la gestión, presentamos proyectos de ley de Acceso a la Información Pública, y de Transparencia y Ética de la Función Pública. Claramente, determinamos que los funcionarios públicos no podían estar en ambos lados del mostrador”, comentó.
También destacó la implementación de la llamada ficha limpia, que refiere que ningún funcionario puede llegar a su cargo con una condena firme en su contra”.
Además mencionó la reducción del 505 de los cargos políticos, la baja de los vehículos oficiales que no tenían una funcionalidad directa con la gestión, y la eliminación de las pensiones vitalicias del gobernador y vicegobernador, así como la posibilidad de cobrar más de un sueldo.










