Por Carlos Heller
En la semana varios representantes de importantes cámaras de la industria y el comercio manifestaron su disconformidad con la aplicación del control de Capacidad Económica Financiera (CEF), previo a la autorización de importaciones. Un mecanismo que ya existía pero que las autoridades intensificaron últimamente, dadas las maniobras especulativas que detectaron: operaciones simuladas de importación para obtener divisas al precio oficial y luego desviarlas a los mercados financieros. Además, miembros de la Amcham Argentina (la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en nuestro país) se reunieron con el embajador estadounidense en Argentina y señalaron a “las trabas en las importaciones o el control de precios” como limitaciones para invertir, entre otras cuestiones.Los argumentos planteados por los empresarios son refutables. Por un lado, los acuerdos de precios que se vienen implementando no afectan la elevada rentabilidad de las grandes productoras de alimentos. Por el otro, las importaciones crecieron un 49% en 2021 con respecto a 2020, llegando a valores absolutos similares a los de 2017 y 2018, cuando la gestión de ese momento había eliminado todas las medidas de protección comercial. Más aún, los rubros de compras al exterior con mayor incremento interanual en 2021 fueron bienes intermedios (54%) y piezas y accesorios de bienes de capital (57%), ambos relacionados con los procesos de producción.Sobre esta cuestión, el secretario de Industria, Ariel Schale, se reunió con representantes de la UIA y ratificó que se mantendrá el acceso a las divisas para importación de insumos industriales. Pero nada es casual. Los intentos de apropiación, por parte de los poderosos lobbies empresariales, de una parte cada vez más amplia del ingreso de la población vía los aumentos de precios y otras estrategias comerciales, quedan claramente expuestos. La puja distributiva sigue estando presente. En este sentido, el índice de salarios registrados informado por el INDEC muestra un crecimiento en términos reales entre agosto y diciembre del año pasado, indicando una tendencia a la recuperación del poder adquisitivo. Además, a pesar de las limitaciones presupuestarias pospandemia macrista, durante 2021 los sectores más vulnerables recibieron beneficios del Gobierno nacional tales como la ampliación del universo alcanzado y de los montos de la tarjeta Alimentar, y bonos extraordinarios para jubilados y beneficiarios de planes sociales. Respecto a los aumentos de precios, varios ítems superaron el nivel general, (3,9%), pero el que destaca por su impacto en el bolsillo de los sectores de menores recursos, el rubro Alimentos y Bebidas, aumentó un 4,9%. La portavoz de Casa Rosada indicó que “la lucha contra la inflación es uno de los ejes de este gobierno. Entendemos que es el mayor problema que enfrentan las argentinas y argentinos”.










